El tiempo de vacaciones es para los niños un periodo muy importante, ya que después de un año académico largo y de mucho trabajo las vacaciones de verano son muy esperadas. Sin embargo, en ocasiones después de las primeras semanas ya están aburridos y no saben qué hacer. Para que esta situación no ocurra es recomendable programar, en la medida de lo posible, el día del niño, es decir, organizar diferentes actividades que ocupen su tiempo, como por ejemplo, invitar a un amigo a la casa, coordinar para ir de visita, salir a la piscina, salir de picnic a un parque, salir a paseos culturales, etc. Mientras el niño tenga su tiempo ocupado no se sentirá aburrido. | |
Para los niños que están en la casa es recomendable proponerles diferentes actividades y ponerle horarios, determinado en conjunto entre padres e hijos con el fin de que si están de acuerdo no pueden reclamar y deben cumplir el trato. Un tipo de horario podría ser por ejemplo: durante la mañana tendrá 1 o 2 horas para ver televisión, luego actividad al aire libre (si tiene patio donde estar) o jardinear en el balcón (puede estar a cargo de una planta o realizar un pequeño huerto), luego viene el horario de almuerzo determinado por las costumbres familiares; la tarde se puede dividir en: hora de juego en el computador, actividades manuales como pintura, dibujo, construcción de algo, etc; hora de televisión; juegos en la plaza, realizar alguna actividad como bicicleta, patines, scooter. Para terminar el día, después del horario de comida, es recomendable tener un rato de lectura con el niño, lo que además de permitir un tiempo más cercano y afectivo con el niño, permite fomentar aspectos como creatividad, imaginación, comprensión lectora. Esta actividad permite al niño relajarse, tranquilizarse y poder inducir el sueño de una forma positiva y realmente deparador. Para los niños que están fuera de su ciudad, ya sea en la playa o en el campo, igualmente es necesario mantenerle un cierto horario, considerando que tengan actividades variadas durante el día (deporte, juegos al aire libre, playa, piscina, televisión, etc), también es importante mantener más o menos los horarios de comida que se utilizan durante el año, recordemos que es un hábito que hemos formado en los niños y no debemos perderlo en época de vacaciones. Es importante recurrir, también, a la creatividad de los padres, por ejemplo: • Si el niño está en la casa sin posibilidad de salir, el rato que tenemos destinado a la televisión podemos “hacer un cine” preparando el ambiente de la siguiente forma: conseguimos la película que queremos ver, cerramos las cortinas para dejar la pieza más oscura, compramos cabritas, maní, bebidas, etc (lo que queramos comer).... incluso podemos pedir al niño que haga las “entradas” con unos días de anticipación y se la reparta a los integrantes de la familia. …… y tenemos nuestro CINE.
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| Para complementar las actividades de las vacaciones podemos revisar las actividades culturales que existen tanto en la ciudad como en los balnearios de veraneo. Por ejemplo:
Paula Ramirez Basso Psicóloga |